Mariano Rajoy ha dicho que tiene un plan. Y se han detenido no ya las rotativas, que las pobres van a trote cochinero desde hace años, sino el corazón de los españoles, poco acostumbrado a que su líder de plasma saque pecho palomo, ejerza de presidente verdadero y tome una decisión. Mariano Rajoy se ha puesto serio, cara de auténtico líder, de gran estadista, y ha dicho que tiene un plan acojonante para impulsar la economía y el empleo. Ante el aviso que le dieron los ciudadanos en las urnas europeas ha reaccionado como un hombre. “Se notará antes del verano”, dice entusiasmado uno de sus periodistas-tertulianos a sueldo. No me diga usted que el plan no tiene que ser en verdad acojonante para pensar que, estando a primeros de junio, la economía y el empleo van a recibir un impulso antes de las 12h 51m, hora oficial peninsular, las 11h 51m en Canarias, del próximo sábado 21. El día del inicio astronómico del verano, según cálculos del Observatorio Astronómico Nacional.
Mariano los tiene bien puestos, no cabe duda. Pero de momento, lo único que garantiza con su acojonante plan son dos cosas: Que los impuestos que reduce son los de las grandes empresas, del 30% al 25%, y que el plan en cuestión costará 6.300 millones de euros. ¿Mucha pasta? Depende. Del resultado del plan y de con qué lo comparemos. Me explico… Si se crea un solo puesto de trabajo podría considerarse que el plan ha sido un fracaso, pero también es cierto que sería injusto no recordar que la inversión ha sido mínima. ¿6.300 millones? Pues sí, auténtica calderilla: no olvide que el rescate de la banca nos costó 100.000 millones de euros.
¿Cuántos planes para el crecimiento, la competitividad y la eficiencia se podrían poner en marcha con 100.000 millones de euros? Muchos, pero ya es tarde para eso. Lo importante es que Rajoy ha tomado una decisión y, de paso, ha cumplido su programa electoral: bajar los impuestos. A las empresas, de acuerdo, pero ha bajado los impuestos. ¿Que las familias pagan 50 veces más impuestos que las grandes empresas? ¿Que según la memoria de Consejo Económico y Social se ha producido un aumento sin precedentes de la pobreza, la exclusión social y la desigualdad? No sea usted coletas antisitema filoetarra, se lo pido por favor.
En cuestión de credibilidad política, como sucede con el comer y el rascar, todo es empezar: se comienza bajando los impuestos de remanguillé y se acaba cumpliendo el resto del programa electoral completo. Tiene toda la pinta, ¿verdad?
Si los puestos de trabajo son como los de una conocida, que trabaja de lunes a sábado, 14 horas al día, por 200€, será idílico… para unos pocos.
Una laminación de derechos y vuelta a la caridad, un enriquecimiento de unos pocos y una depauperización salvaje de la mayoría.
ajoderse todos mariano es asi bueno para los ricos y para los demas ajo y agua, salud